Uno de los grandes encantos de Sicilia es, sin lugar a dudas, su cocina. Se comienza por los antipasti, aperitivos variados que incluyen desde ensaladas de marisco, berenjenas marinadas y alcachofas hasta arenques en aceite. Se continúa por la pasta, la lasaña o raviolis en infinidad de variedades. Se puede continuar con plato de pescado (pez espada, dorada, caballa) o de carne (cordero, paletilla de ternero rellena, ternera asada). Si quieres probar la pizza más tradicional, pídela sólo con tomate y mozzarella. En lo que a vinos se refiere, no te olvides de probar el marsala.